Cambian los nombres, las ciudades y las historias, pero el final se parece demasiado. Si sentís que elegís una y otra vez al mismo tipo de persona —o que terminás siempre en el mismo lugar dentro de la pareja— tu carta natal tiene dos lugares que vale la pena mirar: tu Venus y tu casa 7.
Venus describe tu manera de dar y recibir afecto, lo que te parece atractivo y lo que necesitás para sentirte querido o querida. Una lectura simple por elemento:
La casa 7 es la casa de la pareja y de los vínculos uno a uno. Empieza en el Descendente, el punto opuesto a tu Ascendente. Por eso suele mostrar cualidades que te atraen en los demás… y que muchas veces no reconocés como propias. Si tu Ascendente es Virgo, ordenado y cuidadoso, tu Descendente en Piscis puede llevarte a enamorarte de personas soñadoras o difíciles de sostener.
Lo que no reconocemos en nosotros tendemos a buscarlo afuera. Cuando una cualidad de tu casa 7 está "proyectada", la seguís encontrando en el otro, con lo bueno y con lo que duele. Los aspectos de Venus también dan pistas:
Nada de esto es una condena. Ver el patrón es lo que te permite elegir distinto la próxima vez.
Pensá en tus últimas dos o tres relaciones importantes y buscá una frase que las describa a todas. Esa frase casi siempre aparece, con otras palabras, en tu Venus y en tu casa 7.
En ALMAI el módulo El Espejo lee tu Venus y tu casa 7 con tus datos de nacimiento reales y te muestra el patrón que repetís en el amor y qué podés hacer distinto. Es gratis.
ALMAI ofrece interpretaciones de carácter exploratorio y reflexivo, basadas en tradiciones ancestrales y en tus propios datos de nacimiento. No constituyen diagnóstico médico, psicológico, legal ni financiero.